¿Puede la bebida de avena sustituir a la leche en todas las recetas?

Las personas con intolerancia a la proteína de la leche o que han optado por un estilo de vida vegano ven en la leche de avena una alternativa muy saludable a la leche de vaca. Esto permite poder tomar un café, un vaso de cacao caliente o unos cereales con total normalidad.

Pero cuando se sufre una intolerancia de este tipo lo normal es que la persona se acostumbre a cocinar muchas de las cosas que come porque no hay demasiadas alternativas en el mercado: galletas, magdalenas o bizcochos sin leche empiezan a verse en algunas estanterías, pero siguen siendo muy minoritarios, especialmente si quieren hacerse también sin huevo.

La bebida de avena es quizás la que mejor se adapta y mejor sustituye a la leche de vaca en todas las recetas que se pueden encontrar en Internet. Su sabor es diferente, pero al contrario que otras bebidas vegetales no es demasiado aguada, lo que hace que acabe sabiendo demasiado a las harinas y tampoco tiene un sabor excesivamente fuerte que termine protagonizando en exceso lo que se ha cocinado.

Evidentemente, hay que acostumbrarse al sabor de la bebida de avena, pero tiene la ventaja de que, en la mayoría de las recetas, puede sustituirse la leche por la avena sin problemas, en la misma proporción y sin variar la cantidad de harina ni de azúcar que se tenga que añadir.

La bebida de avena es dulce, por eso algunas personas rebajan un poco la cantidad de azúcar de la receta. Pero otros no notan esta diferencia hasta el punto de tener que variar las cantidades usadas. En cualquier caso, siempre es cuestión de ir probando y de realizar las variaciones que se vean necesarias en el segundo intento. Así, se encontrará el punto justo de sabor.

En lo que se refiere a los valores nutricionales son similares a los de la leche semidesnatada, aunque la leche tiene más proteínas y menos hidratos de carbono. La leche de avena, a cambio, tiene menos grasa y por tanto también tiene menos calorías. En general, una persona no va a notar demasiado el cambio de una leche a otra en lo que se refiere a sus valores y tampoco hace los postres significativamente más ligeros porque la diferencia es de tan solo diez calorías cada cien mililitros de producto.

Marcas de leche que también cuidan de los veganos

A pesar de la guerra que parecen haber declarado algunos sectores de veganos a la leche de vaca y sus derivados, lo cierto es que las marcas de leche no parecen darse por aludidas, al contrario, cada vez cuidan más a este sector de la población.

Marcas como la central lechera asturiana han sacado al mercado una gran cantidad de bebidas vegetales conocidas popularmente como leches vegetales. La de avena, con grandes beneficios para la piel y para la digestión, la bebida de soja que incluso se puede encontrar con chocolate o con vainilla, la bebida de arroz o la bebida de almendras son claros ejemplos de estos productos.

Incluso aunque puedan presentarse como alternativas a la leche para alérgicos a la proteína de la leche, lo cierto es que son consumidos también por muchos veganos que no entran en guerras y se limitan a disfrutar de su estilo de vida de una manera tranquila.

Estas bebidas se pueden realizar fácilmente en casa, pero no todo el mundo tiene tiempo para ello. Además, las bebidas envasadas permiten poder llevarse el producto a cualquier lugar y tienen un sabor más intenso. Esto es debido en parte a la textura que le dan algunos ingredientes extras como un poco de aceite de girasol o de espesante natural.

Al tener un poco más de cuerpo la leche recoge mejor el gusto del producto con el que se realizan y ofrecen una textura más parecida a la leche, algo que agradecen quienes por su salud han tenido que renunciar a ella pero todavía la echan mucho de menos.

Otro sector de la población que suele consumir este tipo de bebidas son los intolerantes a la lactosa. Según el grado de intolerancia que tengan, estas personas pueden no tolerar bien la leche llamada sin lactosa, que tiene lactasa añadida para neutralizarla. Sin embargo, con las bebidas vegetales no tienen ningún problema y pueden tomarlas con total tranquilidad.

En algunos casos de problemas digestivos, los médicos también pueden aconsejar que durante un tiempo sus pacientes opten por alguna bebida vegetal alternativa para no consumir leche, aunque en estos casos, pasado un tiempo, pueden volver a tomarla. Para sorpresa de muchos que al principio no se acostumbran a la bebida vegetal, una vez que han pasado un tiempo tomándola no solo se acostumbran sino que acaban prefiriéndola a la de vaca.