El baño, el momento más ¿relajante? del día

A los bebés les suele encantar el momento del baño. A la mayoría les gusta sentir el agua, chapotear y jugar aunque puedan llorar en el momento de entrar en el agua debido a la impresión que les produce. Una vez que acaba el baño el bebé suele estar relajado y feliz, por eso es habitual hacerlo antes de que se vaya para la cama, predisponiéndolo así a un feliz sueño.

Pero para los padres el momento del baño puede ser cualquier cosa excepto relajante, sobre todo si son padres primerizos y no cuentan con los artículos de baño para bebés que les pueden hacer la vida mucho más sencilla. Por eso, vamos a recomendar algunas cosas que harán que el baño sea relajante para el niño y también para los padres.

-Las sillas soporte para la bañera o para la ducha. Son sillas en las que el niño puede colocarse y estar totalmente sujeto, de modo que los papás pueden jugar con el pequeño o asearlo sin sentir que les faltan manos para agarrarlo y lavarlo a un tiempo. Las sillas son perfectas para cuando el niño se aguanta sentado, pero hay también hamaquitas para los bebés que todavía necesitan estar acostados. Al estar sujetos, el bebé está perfectamente seguro y la mamá o el papá pueden bañarlo o entretenerlo sin estar con miedo a que se resbale o se les caiga.

-Jabones especiales para la piel del bebé. Es importante que la piel del bebé se cuide bien y por eso necesita productos específicos para sus necesidades. No laves a tu bebé con un gel que puede ser perfecto para tí, pero que puede dejarle sin las pocas defensas que su piel está comenzando a generar.

-Juguetes para el agua. A los bebés les encanta jugar y tener algunos juguetes aptos para el agua ayudará a que se lo pasen mucho mejor en el momento del baño que acabarán por asociar a algo divertido y que estarán deseando que suceda.

-Un cambiador. Puede parecer algo innecesario, el bebé puede cambiarse sobre la cama. Pero el cambiador queda a la altura perfecta para que los papás puedan manejar al niño sin tener que doblarse o sentarse, pudiendo coger todo lo que necesitan con una mano mientras con la otra se aseguran de que el niño está bien colocado. Además, estos muebles se suelen reciclar en cómodas una vez que dejan de ser necesarios, por lo que son una buena inversión.