¿Cuántas veces hay que limpiar la piel del rostro?

Si le preguntas a un Dermatólogo especialista en cara Vigo cuántas veces hay que limpiar la piel del rostro, seguramente te responda algo que muchas mujeres ya saben desde niña: dos.

La primera limpieza se produce por la mañana. Se lava la cara y se eliminan los restos de las cremas de noche que se han utilizado para tratar la piel y aportar las vitaminas que puedan faltar. Además, se eliminan también los restos de sudor. Con la piel limpia, se aplica la crema hidratante de día y, si es parte de la rutina, el maquillaje.

Es muy importante que estos productos tengan protección contra el sol, ya que la piel del rostro siempre está expuesta al sol, incluso en invierno cuando no hace demasiado calor.  

La segunda limpieza, se produce por la noche, cuando se elimina el maquillaje y la suciedad que se ha acumulado en la piel a lo largo de todo el día y se deja la piel limpia y dispuesta para poder aplicar un tratamiento nutritivo que actúe durante la noche.

Pero ¿se limpia igual la piel por la mañana que por la noche? Ahí la respuesta ya va a variar dependiendo de las rutinas de cada persona, pero, por lo general, va a ser que no. La limpieza que se lleva a cabo por la noche suele ser mucho más profunda ya que la piel ha estado expuesta a la suciedad, al aire y a los cosméticos. La rutina de limpieza va a depender en función del tipo de piel. Se puede utilizar tan solo agua micelar o se puede optar por el clásico de leche limpiadora más tónico. Una vez que la piel está bien limpia, se aplica la crema de noche.

Algunas mujeres prefieren limpiar la piel al llegar a casa por la tarde y dejar que esta “respire” sin ningún producto hasta la noche, que se aplican el tratamiento.

Por las mañanas, la rutina de limpieza es mucho más sencilla. Basta con un producto libre de jabón y agua. Lavarse la cara, lo más simple, es lo más adecuado en este momento del día. Mejor con agua fría para descongestionar el rostro tras el sueño. Y ya con la piel limpia, se procede a aplicar los productos.

Como ves, cuidar la piel es fácil, rápido y muy gratificante. Y esos pocos minutos se agradecerán siempre.