Protege a tu familia con la tranquilidad que merecen

Nadie se despierta pensando en certificados, registros y coronas de flores, pero cuando la vida se complica, lo que más se agradece es que los asuntos importantes ya estén resueltos. Entre esos asuntos, el seguro decesos adeslas aparece cada vez con más fuerza en la conversación cotidiana, y no solo porque nos acerquemos a la madurez, sino porque hemos entendido que la previsión no es futurismo apocalíptico, sino puro cariño bien administrado.

Quien haya pasado por el laberinto burocrático que sigue a una pérdida sabe que la lista de tareas supera cualquier maratón de trámites: certificaciones, traslados, elección de servicios, coordinación con tanatorio, comunicación con la administración pública… y, mientras tanto, una familia que solo quiere un poco de calma para despedir y recordar. Ahí entra en juego una póliza que actúa como esa persona resolutiva del grupo que, mientras los demás respiran, se ocupa de llamar, firmar y organizar. Es la diferencia entre improvisar en mitad de la tormenta o haber guardado antes el paraguas en el recibidor.

Más allá de su nombre, lo que define a un producto de estas características es su alcance. Hablamos de asistencia 24/7, gestión integral de trámites, cobertura del servicio funerario elegido, traslados dentro del territorio nacional e incluso repatriaciones en caso de que la vida nos haya llevado a kilómetros de distancia. En muchas pólizas se incluye asesoramiento jurídico y orientación psicológica, porque el papeleo no es lo único que pesa. A menudo hay opciones para personalizar detalles del servicio, desde la música hasta el tipo de despedida, que son pequeñas grandes decisiones que en momentos difíciles se vuelven montañas. Y todo esto, conviene subrayarlo, está sujeto a condiciones que deben leerse con calma, bolígrafo en mano y sin prisa.

Conviene hablar del precio, porque la pregunta aparece en la primera esquina: ¿es caro? En términos prácticos, suele situarse en la franja de “suscripción mensual razonable”, similar a lo que muchos destinan a plataformas de entretenimiento o al café de cada mañana si lo multiplicamos por treinta. Existen modalidades que ajustan la prima con la edad o que la fijan a lo largo del tiempo, y también fórmulas familiares que agrupan a varios asegurados. No es un traje de talla única; es más bien un sastre que toma medidas: lugar de residencia, fecha de nacimiento, coberturas añadidas. Lo sensato es pedir una simulación y ponerla a competir con lo que uno realmente espera del servicio, porque el precio sin contexto es un número que dice poco.

Si hay un valor que sobresale en estos productos, es el invisible: el ahorro emocional. Retirar de la ecuación a los hijos, a la pareja o a esa hermana que siempre organiza las cenas para que no tengan que improvisar un mapa del Registro Civil en plena madrugada no tiene fácil equivalencia en euros. Lo he escuchado a menudo a profesionales de tanatorios y gestorías: las familias que llegan con todo previsto suelen cambiar la mueca de incertidumbre por un gesto de alivio pragmático. Se trata, en esencia, de intercambiar horas de confusión por un itinerario claro, y ese canje se agradece más de lo que uno imagina.

Hay otro ángulo que los lectores aprecian: la transparencia. Preguntar por periodos de carencia, límites de cobertura, servicios incluidos y eventuales exclusiones no es desconfianza, es buena práctica ciudadana. Quien compra un coche prueba el motor; quien contrata una póliza debería leer las condiciones particulares y las generales con la misma lupa curiosa. Si hay repatriación, ¿a qué países y en qué términos? Si existe servicio de asesoría legal, ¿cubre testamentos, herencias, certificados? Si la póliza contempla atención psicológica, ¿cuántas sesiones y con qué profesionales? Son preguntas incómodas solo hasta que uno se acostumbra a hacerlas; después se convierten en la base de una decisión sólida.

No todo es solemnidad. Hay un toque de humor que se permite cuando uno habla de estas cosas con naturalidad. Pensar en quién llevará las flores y quién encontrará el DNI entre el cajón de los manuales de la airfryer no es morboso; es reconocer que la vida está hecha de tareas pequeñas que, si las delegamos a tiempo, dejan margen para lo que de verdad importa. Además, quienes hemos hecho cola en una ventanilla sabemos que el mejor trámite es el que hace otro por nosotros, con un justificante, un sello y una sonrisa de oficio.

El factor marca cuenta, y es normal que así sea. Aseguradoras con experiencia, red amplia de proveedores y capacidad de respuesta suelen ofrecer un nivel de coordinación que marca la diferencia cuando se mide el servicio por minutos y no por folletos. La especialización, en este terreno, importa tanto como la empatía. No es lo mismo gestionar un adiós en un pueblo pequeño que en una gran capital, y no es igual coordinar un traslado interprovincial que uno internacional. Consultar la capilaridad del servicio y la solvencia operativa no es un lujo, es parte del criterio.

También conviene observar cómo la tecnología ha entrado en escena. Algunas pólizas agilizan trámites digitales, permiten centralizar documentación y facilitan la comunicación con los equipos de asistencia a cualquier hora, sin depender de horarios de oficina. Esto no reemplaza el trato humano, pero sí le quita ruido al proceso: menos llamadas repetidas, menos papeles que se traspapelan, más certezas a un clic de distancia. Y, si se puede elegir, mejor combinar la calidez de una persona al teléfono con la eficiencia de una app que guarda todo lo imprescindible.

Planificar esto no es de gafes; es de quienes han entendido que el afecto también se escribe con previsión. Frente al mito de que hablar de estos temas trae mala suerte, la realidad muestra que lo que trae mala suerte es dejarlo todo para después. El día menos pensado, ese “después” llega, y la diferencia entre ir a tientas o caminar con una linterna suele estar en una decisión tomada a tiempo, con la cabeza fría y el corazón pensando en los demás.

Los tipos de prima, un aspecto clave al contratar seguros dentales

El cliente objetivo de seguros dentales es cada vez más exigente. Para fidelizarlo, las compañías ofrecen primas adaptadas a sus necesidades. Así, este pago periódico puede abonarse de forma mensual, trimestral, semestral o anual, con o sin copago, lo que permite costearlo con la máxima personalización. Esta flexibilidad es un claro incentivo a la hora de elegir y tramitar el registro adeslas dental y otras compañías aseguradoras.

En concreto, la prima mensual se presenta como la modalidad más cómoda, aunque su precio está lejos de ser competitivo. Fraccionar menos el pago (cada tres o seis meses, por ejemplo) exige un mayor compromiso, pero garantiza una prima más competitiva a largo plazo. Respecto al copago, conviene más al usuario joven con una dentadura óptima; sin embargo, con cada diagnóstico o intervención deberá abonar una cantidad extra, además de la prima de rigor.

Al margen de la prima, los periodos de carencia influyen en la decisión final del cliente. Son tiempos de espera que el tomador de cualquier seguro debe asumir para acceder a ciertos tratamientos, como las endodoncias, la cirugía periodontal o los implantes.

Otros factores, como las exclusiones, actúan como disuasores de la contratación de pólizas. En el mercado del seguro dental, las compañías pueden desentenderse de cubrir algunas intervenciones dependiendo de la edad del cliente o su historial médico. Por ejemplo, los mayores de sesenta y cinco años se enfrentarán a mayores limitaciones que cualquier adulto de veinte o treinta.

Como el precio no lo es todo, el consumidor actual presta cada vez más atención al cuadro médico, la red de dentistas o la opinión de terceros. Además, se sirve de comparadores y otras herramientas para segmentar las ofertas y encontrar una relación calidad-precio real. La urgencia y el tiempo limitado han perdido eficacia con la mejora del acceso a la información y la entrada de nuevas tecnologías.

Pros y contras de crear tu propia PYME

¿Estás pensando en invertir en tu propia empresa? Si eres autónomo y llevas tiempo en el negocio, tal vez has pensado en dar un paso más y contratar a algunos empleados para ampliar tu negocio. Esto tiene algunos pros y también algunas contras que debes analizar con cuidado.

Entre los puntos a favor están las posibilidades de crecer y abarcar proyectos que no puedes llevar a cabo tú solo. Podrás trabajar en cosas que te dejen un margen de ganancia más amplio o, simplemente, realizar más encargos al mismo tiempo, por lo que podrás mantener una cartera de clientes mayor. Además, al tener un equipo trabajando contigo, podrás dejar de lado algunas tareas que no son las que te gusta hacer o las que se corresponden más con tu formación. Incluso, en algunos casos, puedes dedicarte a dirigir, coordinar y buscar clientes mientras que otros realizan el trabajo propiamente dicho.

Todo esto te da la posibilidad de desarrollar habilidades que has adquirido con la experiencia de trabajar día a día y también de descargarte de los trabajos más físicos. Pero no puedes pensar en que tendrás menos trabajo ya que es posible que, al menos en los inicios, el llevar el control de la empresa y de los empleados puede ser una tarea muy dura. Al menos hasta que puedas hacerte con un equipo que funcione de verdad y tengas una o dos personas de confianza en la que puedas ir delegando tareas. A medio plazo, si lo haces bien, esto sería lo que debería de ocurrir. Una buena cosa para lograrlo es ofrecer incentivos a aquellos trabajadores que ves que de verdad responden y que quieres conservar a toda costa. Estos incentivos pueden ser primas económicas, pero también Contratar seguro de salud para pymes o pagarles cursos de formación interesantes.

En contra tienes, como no puede ser de otro modo, el riesgo económico. Para crecer hay que invertir y si las cosas no salen adelante, tendrás que afrontar las pérdidas. Algunos empresarios ponen su casa como garantía o los ahorros de toda la vida, por lo que no hay que tomar este riesgo a la ligera. Además, si estás acostumbrado a realizar personalmente los trabajos, puede costarte dejar que otros tomen las riendas y renunciar al control absoluto. Muchas cosas pueden no salir como tú quieres, sobre todo al principio y esto puede generar frustración.

Cuestionarios de salud: un trámite obligatorio al contratar cualquier seguro médico

La actividad del sector seguros está marcada por el riesgo. La lista de compañías desaparecidas por una mala valoración del mismo es extensa. Para minimizar pérdidas y dar sostenibilidad a su modelo de negocio, las entidades se sirven hoy de un instrumento simple y efectivo: el cuestionario de salud.

Al examinar los mejores seguros médicos del mercado, el cliente primerizo se sorprende al topar con la obligación de rellenar el cuestionario médico. Se trata de un documento legal que antecede a la firma del contrato y que permite al tomador revela su estado de salud y sus antecedentes clínicos con total sinceridad.

Lejos de ser un trámite protocolario, el cuestionario de salud puede provocar el rechazo o aceptación del cliente por parte de la firma aseguradora. Desde la óptica de la compañía, este cuestionario responde a la pregunta de cuánta exposición al riesgo asume la entidad al prestar sus servicios a esa persona.

De este documento, obligatorio en la mayoría de pólizas de salud, puede prescindirse en ciertos seguros, más económicas y fáciles de contratar. Sin embargo, sus coberturas son demasiado básicas y rara vez incluyen la hospitalización y otras prestaciones elementales.

La importancia del cuestionario médico en el ámbito de los seguros reside en su influencia decisiva en las coberturas y prestaciones. Si el tomador omite detalles relevantes acerca de su salud, podría sufrir carencias en los servicios percibidos en caso de presentarse una emergencia.

Por descontado, mentir en las preguntas de dicho cuestionario es una forma de estafa. Si el usuario entra en conflicto con la aseguradora, tendría todas las de perder en cualquier escenario legal.

Así las cosas, mantener una actitud honesta y transparente es beneficiosa para el propio usuario. Se aconseja responder con exactitud y brevedad a las preguntas relativas a la edad, las enfermedades preexistentes o los hábitos de consumo.

Por qué contratar un seguro dental disponiendo de uno de salud

Junto con Grecia, Italia y Portugal, España forma parte de la lista de países europeos cuya sanidad pública carece de cobertura dental. La contratación de una póliza médica no siempre suple esta falta, pues no todas las compañías aseguradoras agregan la asistencia bucodental a sus planes. Incluso las que ofrecen esta cobertura, pueden restringir las intervenciones contempladas en la póliza o diferir el acceso a estas mediante un periodo de carencia.

 

Elegir adeslas dental seguro y otras pólizas específicas para salud bucodental es una decisión acertada, aun disponiendo de seguro médico. La amplitud de las coberturas disponibles supone una razón de peso para contratar estas pólizas dedicadas: desde los estudios tomográficos (TAC) y de radiología 3D, las fluorizaciones y la pulpotomía, hasta la ferulización de dientes, la reimplantación de piezas o su extracción y otros diagnósticos y tratamientos avanzados.

 

Por el contrario, las intervenciones gratuitas de la sanidad pública se limitan a las infecciones, lesiones y heridas bucales, las fracturas en las piezas dentales, los trastornos de la articulación temporomandibular y otros tratamientos secundarios. Sólo las gestantes y los menores de edad ven ampliado ligeramente este cuadro de coberturas.

 

Mientras que los seguros de salud con coberturas dentales tienen un coste elevado, que en muchos casos no compensa a largo plazo, las pólizas de salud bucodental son más económicas desde un comienzo y suponen un ahorro en todos los sentidos: desplazamientos, coste de tratamientos complejos, copagos, etcétera. Lógicamente, su precio no puede competir con la gratuidad de la asistencia sanitaria pública, pero las cuotas asociadas son competitivas, a la vista de los servicios y coberturas a disposición del asegurado.

 

Con los seguros de salud bucodental, además, la asistencia requerida está disponible de inmediato durante los 365 días del año, mientras que las clínicas dentales pueden echar el cierre en época vacacional y los servicios públicos llevan aparejados largos tiempos de espera.

Una nueva cobertura 

Debido a mi cambio de trabajo, perdimos el seguro familiar que teníamos a través de mi antigua empresa. En realidad, nos dieron la oportunidad de seguir, pero con unas condiciones diferentes, lo que suponía un empeoramiento, al menos en nuestra opinión, de los servicios, así que decidimos buscar una nueva opción para comprobar si las condiciones podrían ser más ventajosas empezando de cero con otro seguro.

Y fue así como analizamos seguro adeslas familiar. Lo bueno de cambiar de determinados servicios es que puedes aprovechar ofertas interesantes. Lo sabemos muy bien con las compañías de teléfono e internet que están siempre tratando de captar nuevos clientes. De hecho, tan agresivos son para captar clientes que a veces compensa más darse de baja y volver a contratar que pedir una mejora de las condiciones como cliente.

Con los seguros no se llega tan lejos, pero también es cierto que los clientes suelen ser más conservadores y prefieren no cambiar por temor a encontrarse con que ya no pueden acceder a los mismos médicos o los mismos centros. En nuestro caso, no se trató tanto de una decisión, sino de que en nuestra vieja compañía no parecían muy interesados en mantenernos como clientes. Así que la mejor opción fue buscar por otro lado.

Y una de las ventajas que vimos con seguro adeslas familiar fue el precio. Al fin y al cabo, es un elemento decisivo. Generalmente se habla menos de ello cuando se trata de un seguro de salud, pero en la situación en la que estamos hay que mirar con mucho detalle todo lo concerniente a la economía. Lo que sí que teníamos claro es que no queríamos perder las ventajas que tiene tener un seguro privado. Es difícil acostumbrarse a ello y luego dejar de tenerlo: te sientes como sin protección, aunque no sea realmente así. 

Con todo apostamos por un nuevo seguro familiar que nos ofrecía unas buenas condiciones económicas, pero también unos servicios muy similares al anterior, con un equipo médico de nivel y centros relativamente cercanos lo que nos facilita mucho la comodidad de las consultas.

Seguros dentales familiares, un ahorro a medio plazo

Contratar un seguro familiar dental siempre es una buena idea. Tal vez, en un principio, pueda parecer que es un gasto más a añadir a toda una serie de gastos fijos mensuales. Pero a medio plazo, no hace falta ser un experto en contabilidad y gestión para darse cuenta de todo lo que se puede ahorrar.

Al contratar un seguro familiar dental, lo primero que descubrimos es que podemos optar a algunos de los servicios de manera totalmente gratuita, sin ningún coste adicional. Por ejemplo, podemos revisar la boca, realizar una limpieza o algunos otros tratamientos básicos. Teniendo en cuenta que esto es para cada miembro de la familia, ya nos damos cuenta de todo lo que supone al año ya que revisión y limpieza es algo que se lleva a cabo cada seis meses como norma general.

Pero no acaban ahí las ventajas. Cuando queremos realizar otro tipo de tratamiento, ya sea un simple empaste ya sea un aparato dental para corregir la sonrisa, podemos apreciar el importante descuento que se aplica al contar con el seguro. Algunas de las visitas son gratis y las que se cobran, son a un precio prefijado que es muy inferior al habitual.

Si nuestro hijo necesita un aparato corrector, podemos encontrarnos con que al hacerlo a través de un seguro familiar dental nos ahorramos de media la mitad del dinero respecto a ir a una clínica privada. Y esto sucede pudiendo elegir entre un amplio catálogo de profesionales, por lo que siempre vamos a poder acudir a un odontólogo que nos ofrezca total confianza.

El hecho de conocer previamente el precio de cualquier tratamiento hace que no nos llevemos sorpresas de última hora, que raramente son a nuestro favor.

Otra de las ventajas de los seguros dentales para la familia es que algunas de las aseguradoras cuentan con clínicas propias. Esto es muy importante porque acudiendo a ellas contamos con la oportunidad de realizarnos allí mismo prácticamente todo lo que nos hace falta para el cuidado de la boca. Estaremos siempre en las mejores manos y serán los mismos profesionales los que lleven un control de la salud de nuestras bocas.

Si todo esto no te parece suficiente, piensa que al contratar un seguro dental para toda la familia, también se ahorra dinero respecto al precio de las pólizas individuales ya que a partir del segundo asegurado siempre hay importantes descuentos.

Saber delegar 

Siempre me ha gustado controlar mis cosas hasta tal punto de que prefiero hacer yo las cosas, aunque no salgan del todo bien a delegar en otra persona que las haga mejor que yo. Lógicamente es una postura negativa que he ido tratando de corregir con el tiempo. Donde no me ha costado nada es en lo relacionado con los seguros. Desde el principio, desde que tuve que obtener un seguro para el coche, supe que no iba a ser algo que supiese gestionar.

Todavía era muy joven y acababa de sacar el carné y visité un par de aseguradores para ver qué me ofrecían. Al final acabé firmando un seguro que casi me despluma. Mi padre me dijo que le dejara en su cuenta. Y aunque me costó admitir que tenía razón, permití que él me lo buscara. Y ahorré bastante dinero.

Lo mismo ha sucedido ahora con la búsqueda para contratar seguro decesos. Ya tengo una edad y todo el mundo de mi entorno de edad similar a la mía cuenta con un seguro de decesos. Sé que no es algo que surja habitualmente en un tema de conversación: “¿oye, tú qué seguro de decesos tienes?”, pero en mi familia ya me han apurado para contratarlo. No sé si será esto de la pandemia o qué, pero está claro que todo el mundo se preocupa más por estas cosas que antes.

Así que me puse manos a la obra y estuve mirando para contratar seguro decesos, pero me ha costado mucho entender las diferencias entre unos y otros. Casi como cuando saqué el carné y me puse a buscar como un loco seguro de coche, con este tema también me pierdo con la terminología típica de los seguros. Entonces pensé que mi hermana me podía echar un cable.

Sé que ella contrató un seguro hace poco, aunque es más joven que yo, pero mucho más precavida. Le pregunté cómo lo había hecho ella y me dio unas indicaciones. Como seguía sin enterarme al final ha sido ella la que lo ha gestionado y me ha puesto dos opciones encima de la mesa bastante parecidas. Y es que a veces hay que saber delegar, sobre todo con esas cosas que no se nos dan bien.

¿Son necesarios los seguros de salud?

Muchas personas se plantean si son necesarios realmente los Seguros de salud o si es suficiente con la cobertura pública. Los seguros de salud tienen su razón de ser y permiten cosas que no son posibles en la sanidad pública. La necesidad o no de los mismos dependerá de cómo valore cada persona estas cosas que marcan la diferencia.

Por ejemplo, si tienes que estar hospitalizado en un hospital público, estarás en aquel que te corresponde por área y compartirás habitación con al menos otra persona. Dependiendo del hospital, contarás con servicios como televisión (de pago) o baño en la habitación pero sin que estén garantizados. Para el acompañante, un sillón será todo lo que se proporcione.

Pero si se cuenta con un seguro de salud, la habitación va a ser individual y el acompañante tendrá derecho a dormir en una cama acompañando al enfermo. Además, se podrá escoger el centro en el que se desea ingresar sin tener que ser necesariamente el del área en la cual se está viviendo. 

Esto puede no ser muy importante cuando quién ingresa es una persona joven que se vale bien y que solo va a estar unos días en el hospital, pero marca una gran diferencia si quién ingresa es alguien mayor o si se va a estar mucho tiempo. Y también si el ingreso es por parto, ya que permite una gran intimidad para la madre y para la familia.

Pero la mayoría de la gente que recurre a un servicio médico privado lo hace por la rapidez a la hora de conseguir una cita y también por la facilidad para realizar todo tipo de pruebas. Esto hace que se sientan mucho más tranquilos ya que cuando quieren acudir al médico pueden elegir a cuál ir y hacerlo en plazos de tiempo muy cortos. El poder realizar las pruebas, aunque sean con copago, hace que los diagnósticos sean mucho más rápidos, lo que da una gran tranquilidad a la persona.

En el caso de personas de cierta edad, una de las razones para contratar estos seguros es la tranquilidad de poder recibir una atención geriátrica especializada y poder contar con las visitas a domicilio. No obstante, hay que tener en cuenta que no todas las compañías ofrecen seguros para personas de edad avanzada, por lo que hay que buscar cuál podría adaptarse al caso concreto.