Degustar nécoras frescas en Sanxenxo: Una experiencia gastronómica imprescible

Sanxenxo, conocido como la capital turística de las Rías Baixas, no solo seduce por sus playas y animado ambiente, sino también por su exquisita gastronomía, donde los productos del mar son los verdaderos protagonistas. Entre ellos, las nécoras frescas ocupan un lugar de honor, ofreciendo a quienes las degustan una experiencia culinaria inolvidable y distintiva de la cocina gallega.

Comer nécoras frescas en Sanxenxo es mucho más que una simple comida; es sumergirse en la esencia del Atlántico. La frescura es la clave de su sabor inigualable. Los restaurantes y marisquerías de la localidad se abastecen directamente de las lonjas cercanas, como la de Portonovo o O Grove, garantizando que el marisco llegue al plato con la máxima calidad. La nécora gallega, de un color rojizo oscuro y con una textura más rugosa que otras variedades, es particularmente apreciada por su carne compacta, sabrosa y con un toque yodado que la distingue.

La mejor época para disfrutar de las nécoras en su máximo esplendor suele ser durante los meses con «r», especialmente en otoño e invierno, cuando están más llenas y su sabor es más intenso. Sin embargo, gracias a la gestión pesquera y la disponibilidad en lonja, es posible encontrarlas frescas durante gran parte del año, aunque quizás con variaciones en su precio y tamaño.

La preparación de las nécoras en Sanxenxo es, generalmente, sencilla, buscando realzar su sabor natural. Lo más común es degustarlas cocidas. Se sumergen en agua hirviendo con sal (y a veces una hoja de laurel), y se cuecen durante unos pocos minutos, dependiendo de su tamaño. Este método simple permite que la dulzura intrínseca de la carne de la nécora brille por sí misma. Una vez cocidas, se sirven enteras, a menudo acompañadas únicamente de los utensilios necesarios para extraer su preciada carne: un mazo pequeño y una pinza.

Sentarse en una terraza con vistas al mar en Sanxenxo, disfrutando de unas nécoras recién cocidas, es una de esas pequeñas grandes satisfacciones que ofrece la costa gallega. Cada bocado, ya sea de las jugosas patas o del cuerpo, es una explosión de sabor a mar. Es una oportunidad perfecta para maridar este manjar con un buen vino Albariño de la Denominación de Origen Rías Baixas, cuya acidez y notas cítricas complementan a la perfección la riqueza del marisco. Sin duda, la nécora fresca en Sanxenxo no es solo un plato, sino una auténtica experiencia gastronómica que todo visitante debería saborear.