Rincones de Pontevedra donde desconectar del turismo masificado

La saturación turística que acompaña a la temporada alta disuade a una parte de los viajeros. Desconectar del ajetreo y la masificación urbana es el deseo de una parte de los usuarios, que valoran cada vez más destinos como Pontevedra, una provincia idónea para relajarse durante los meses de verano. ¿La razón? Una geografía donde abundan los lugares recoletos y donde aún es posible sentirse como un náufrago lejos de la civilización, sin abandonar las comodidades modernas. Para experimentarlo, la decisión de comprar billetes islas ons y explorar una de las joyas de Galicia es todo un acierto.

En plena ría de Pontevedra, este archipiélago del Parque Nacional de las Islas Atlánticas invita a decir adiós a las aglomeraciones de otros destinos turísticos. Por razones medioambientales, la Xunta de Galicia limita su número de visitantes al día, por lo que el viajero puede descubrir sin agobios los miradores, faros y senderos de trekking que alberga este paraje isleño.

La sensación de estar en un cuento de hadas es posible en la finca de O Frendoal, más conocida como el bosque encantado de Aldán. Pasear entre sus árboles centenarios llega a ser una experiencia íntima, por la tranquilidad que se espera en sus caminos cubiertos de vegetación. Al visitante le deparan sorpresas como la fortificación de estilo medieval o los viejos molinos de agua.

La naturaleza también lleva la voz cantante en el Parque Natural de Carreirón. En este espacio protegido de la ría de Arosa se dan cita calas y playas solitarias, refugios de aves migratorias y miradores naturales.

En Fornelos de Montes, el doble salto de la cascada Fervenza de Casariños impresiona a todos los viajeros. Este enclave natural suele excluirse de los circuitos turísticos y por ello permite disfrutar de momentos de paz en un entorno natural incomparable.

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