¡Protección y comodidad bajo el sol! 

Una sombrilla ezpeleta plegable es un accesorio esencial para disfrutar de actividades al aire libre sin preocuparte por los rayos dañinos del sol. Pero no todas las sombrillas son iguales, y es importante tener en cuenta ciertas características clave al elegir una sombrilla plegable que se adapte a tus necesidades. A continuación, te presentamos algunas características que deberías considerar:

 

  • Portabilidad: Una de las principales ventajas de una sombrilla plegable es su capacidad para ser transportada y almacenada fácilmente. Opta por una sombrilla ligera y compacta que pueda plegarse lo suficiente como para caber en tu bolso, mochila o incluso en el maletero del coche. Busca una sombrilla con un mecanismo de plegado sencillo y rápido para mayor comodidad.

 

  • Tamaño y cobertura: La sombrilla debe ser lo suficientemente grande como para proporcionar una buena cobertura y protección contra el sol. Busca una sombrilla con un diámetro amplio cuando esté abierta, pero lo suficientemente compacta cuando está plegada. La mayoría de las sombrillas plegables tienen un diámetro de aproximadamente 1,5 metros, lo cual es suficiente para cubrir a una o dos personas.

 

  • Resistencia al viento: Nada arruina un día al aire libre más rápido que una sombrilla volando con el viento. Opta por una sombrilla que esté diseñada para ser resistente al viento. Busca características como varillas flexibles pero duraderas, un sistema de sujeción robusto y un dosel de tela resistente. Algunas sombrillas incluso vienen con anclajes o bolsillos para llenar con arena o agua, lo que aumenta su estabilidad.

 

  • Protección solar: El propósito principal de una sombrilla plegable es protegerte del sol. Asegúrate de que la sombrilla ofrezca una buena protección contra los rayos ultravioleta (UV). Busca una sombrilla que tenga un revestimiento de protección UV en el dosel o que esté hecha de una tela con un alto factor de protección solar (FPS). Un FPS de 50+ se considera excelente para proteger tu piel de los dañinos rayos solares.

 

  • Durabilidad: Querrás que tu sombrilla te acompañe en muchas aventuras al aire libre, por lo que la durabilidad es crucial. Opta por una sombrilla con materiales resistentes, como varillas de fibra de vidrio o aluminio y un dosel de tela duradera. Revisa las opiniones de otros usuarios para tener una idea de la calidad y la resistencia a largo plazo de la sombrilla que estás considerando.

 

  • Estabilidad: Una sombrilla plegable versátil te permitirá ajustar el ángulo y la altura para adaptarse a las diferentes condiciones de sol y viento. Busca una sombrilla con un mecanismo de ajuste fácil de usar y seguro. Algunas sombrillas incluso tienen sistemas de inclinación o articulaciones para ofrecer una mayor flexibilidad.

4 formas de montar una terraza segura

  1. Que no vuelen las sombrillas. Las sombrillas son fundamentales en verano y en invierno se usan con frecuencia para resguardar del aire y, en algunas zonas, de las heladas nocturnas. Pero es fundamental contar con bases para parasoles de calidad que las sujeten perfectamente para evitar que una ráfaga de viento pueda llevarlas o tumbarlas, lastimando a los clientes o causando daños y accidentes en vehículos. Existen bases en el mercado con mucho peso y que encajan bien en los diseños de las terrazas, por lo que no es difícil conseguir este objetivo.
  2. Cuidado con plantas y adornos. Las plantas naturales son muy bonitas, pero a veces pueden ser causa de problemas. Cada vez hay más personas alérgicas y algunas plantas pueden ser causa de este tipo de reacciones. Nadie quiere que sus clientes se sienten en la terraza y comiencen a encontrarse mal. Además, no volverían y tampoco las personas que los acompañan. Por eso, lo mejor es recurrir a plantas artificiales y, en el caso de las naturales, asegurarse de que no pueden dar reacción alérgica y que no son tóxicas en el caso de que un niño o una mascota las pueda llevar a la boca.
  3. Las esquinas. Las mesas con esquinas afiladas no deben de estar en terrazas ni establecimientos de hostelería. O no deberían, porque todavía las vemos en muchos locales. Los clientes, con frecuencia, se mueven entre las mesas para ir de un lugar a otro y no es bueno que puedan golpearse y hacerse daño. Las mesas con esquinas redondeadas son mucho más seguras para todos y protegerán también a los niños, que suelen andar sin cuidado y a los cuales, las mesas, les quedan justo a la altura de las cabecitas.
  4. Los cristales. Las mesas de cristal o los cristales para separar ambientes pueden ser muy atractivos, pero hay que tener en cuenta que si se rompen accidentalmente no deben de causar daños. Por eso, lo normal en estos establecimientos es que se trate de vidrios templados que rompen en pequeños granos que no cortan. Aunque son cristales mucho más caros, son muy seguros y se evitan muchos accidentes. Al pasar mucha gente por las terrazas y al estar en la calle, los separadores o mesas están expuestos a muchos golpes y accidentes, incluso caídas. Toda precaución es poca en estos casos.

Luchando contra el viento 

Ya sabéis esa frase hecha que dice “allá donde fueres, haz lo que vieres”. No es que sea yo muy fanático de las frases hechas, y esta particularmente no me gusta mucho, aunque sé a lo que se refiere, y en muchos casos así es, sobre todo en aspectos prácticos. Si se trata de comportamiento, ya es otra historia, siempre, claro, que no ofendamos a nadie. Pero en este caso quiero hablar de un aspecto muy práctico: las sombrillas.

De donde yo vengo, la sombrilla no es un artículo esencial. En el norte, el sol no suele pegar tanto como en el sur o el Mediterráneo y yo rara vez he usado sombrilla en la playa, teniendo en cuenta, además, que no soy de los que disfruta pasando todo el día allí. Me gusta más bien ir por las mañanas y antes de comer volver a casa. Y como me gusta ir ligero de “equipaje” pues tampoco soy de cargar con muchos bártulos.

Pero en el sur es otra historia. Y cuando fui de viaje a pasar una semana en la playa, después de muchos años de no estar por esos lares me fijé en que todo el mundo tenía una base sombrilla, además de la propia sombrilla. E ingenuo de mí me dije: ¿qué será eso que ponen todos? Yo no lo pongo, que me gusta llevar la contraria.

Al no usar casi nunca sombrilla nunca estuve muy pendiente del viento, algo que suele ser habitual en muchas playas. A medida que pasaba la mañana, en aquella playa se empezó a levantar un viento considerable, hasta que pasó lo que tenía que pasar. Mi sombrilla salió volando. Y ojo con las sombrillas voladoras porque puede ser un objeto peligroso por la barra y la forma en pico del extremo que se clava en la arena… o en la base sombrilla.

Como soy de esos que tropieza un par de veces en la misma piedra, volví a colocar la sombrilla sin base en la arena, pero esta vez me quedé al acecho, ojo avizor, por si acaso, porque ya me temía lo peor. Y así fue, pero esta vez no tuve que salir corriendo por toda la playa. La cerré, la guardé y me apunté mentalmente la tarea: comprar ese artilugio que todo el mundo menos yo tenía en la playa.

Cómo conseguir una terraza de quita y pon atractiva

Las terrazas están de moda y son uno de los mayores atractivos de cualquier local en muchas ciudades. Existen terrazas de diferentes tipos y una de las mayores distinciones es la que se realiza entre terrazas permanentes y terrazas de quita y pon. Las primeras están situadas en estructuras fijas que no es necesario desmontar y en el interior de las cuales las mesas y las sillas quedan durante todo el día, incluso en las horas en las que no abre el establecimiento.

Las terrazas de quita y pon son aquellas que se sitúan, por ejemplo, sobre la acera y que al acabar la jornada se recogen, llevando las mesas y las sillas para el interior del local. Es un trabajo realmente incómodo y en algunas ocasiones no se ponen más mesas y sillas porque no hay espacio para guardarlas durante la noche.

Las mesas plegables para hosteleria son una solución a este problema ya que permiten recoger las mesas y que estas se guarden en muy poco espacio. Si se combinan con sillas que no sean de gran tamaño y puedan apilarse, no será necesario tanto hueco para poder tener la terraza recogida en poco sitio y, además, de una manera rápida.

Las mesas plegables permiten que se desplieguen solo las mesas necesarias, pudiendo ponerlas todas o solo aquellas que hacen falta o que se calcula que pueden hacer falta, ahorrándose trabajos que no son imprescindibles.

Es importante elegir un modelo que tenga un tamaño y una estabilidad que le ofrezca comodidad al cliente. Este no tiene que notar que está en una mesa plegable ya que tiene que ofrecer el mismo espacio y la misma sensación que una mesa fija. Además, deben de ser atractivas y casar con la imagen general del establecimiento, para que los clientes se sientan inclinados a sentarse en esa terraza en concreto, para disfrutar de una bebida o de una comida en el exterior.

Las mesas plegables son ideales para locales que solo montan terrazas en verano o en fines de semana, porque podrán guardarse en un trastero o almacén sin que supongan un problema de espacio. Las sillas también pueden ser plegables para estos casos, reduciendo así al mínimo el lugar que ocupan para poder ser guardadas hasta la siguiente oportunidad de montar la terraza y comenzar a atender a los clientes que las ocupen.

UNA TERRAZA ESTUPENDA

En casa de uno de mis amigos nos pasamos el tiempo en la terraza, porque la terraza que tiene es espectacular por las vistas que tiene al océano. Hace no mucho tiempo se ha comprado una mesa y sillas plegables para poder disfrutar de la terraza con total comodidad.

 

En verano, cuando no se puede estar dentro de su piso por culpa del calor, nos pasamos la noche entera en la terraza jugando al videojuego, solamente tenemos que sacar la televisión a una esquina y empezar a jugar. El problema de jugar en la terraza es que la gente desde la calle puede escuchar lo que gritamos mientras jugamos y no es la primera vez que cuando nos vamos de su casa hay una patrulla de la policía buscando de dónde venían esos ruidos. En esa terraza hasta hemos llegado a celebrar algún que otro san juan. Como esos años solamente éramos dos a celebrar el san juan y no queríamos tener que ir hasta las playas para celebrarlo preferimos hacer nuestra hoguera en el pequeño churrasquero que mi amigo se había comprado para poder hacer unas barbacoas de vez en cuando. Hace ya tiempo que no hacemos un churrasco allí, pero eso es porque su novia se ha ido a vivir con él y ya no es lo mismo de antes cuando podíamos hacer lo que quisiésemos y ahora no podemos con ella delante.

 

Esa terraza da mucho juego, pero el problema de ir a casa de este amigo mío es que tienes que subir seis pisos por las escaleras, ya que es un edificio antiguo y no dispone de ascensor para que te suba los seis pisos. En algún momento han pensado en poner un ascensor, pero creo que como el edificio carece de cimientos desde el ayuntamiento les han dicho que no es posible ponerlo y no les ha quedado más remedio que tener que aguantarse y subir las escaleras.

 

Personalmente, si tuviese una terraza como esa, estoy seguro de que me pasaría allí un montón de tiempo, y ahora que ya tiene mobiliario con más motivo si cabe.