La Botella de Champagne: Glamour en Cada Burbuja

¡Atención amantes del buen vivir! Hoy vamos a sumergirnos en el fascinante mundo de la botella de champagne, porque, admitámoslo, pocas cosas gritan «soy fabuloso» tan fuerte como una botella de este néctar rosáceo. Así que prepárate, porque vamos a descorchar no solo una botella, sino también todos los secretos que hacen que el champagne rosado francés sea el alma de cualquier fiesta.

Para empezar, dejemos algo claro: no todas las burbujas fueron creadas iguales. Y en el caso del champagne rosado francés, estamos hablando de la élite de las burbujas. Pero, ¿qué tiene esa botella que al verla ya nos sentimos un poco más parte de la realeza? Vamos por partes.

1. Diseño que enamora
La primera impresión cuenta, y en el caso del champagne rosado francés, la botella es toda una declaración de estilo. Elegante, sofisticada y con esa silueta inconfundible, estas botellas están diseñadas para ser el centro de atención. Desde el delicado color rosa que se adivina a través del cristal hasta la etiqueta, que es casi siempre un ejemplo de diseño excepcional, cada detalle cuenta para crear una experiencia sensorial completa desde el primer vistazo.

2. Color que cautiva
El rosa no es solo un color, es una actitud. Y el tono específico de rosa de nuestro champagne no es cualquier rosa. Hablamos de un rosa pálido, delicado, pero con carácter, que promete historias de viñedos soleados y uvas perfectamente maduras. Este color, que puede variar desde un sutil salmón hasta tonos más intensos de frambuesa, es resultado de un cuidadoso proceso que involucra el contacto de las pieles de uvas rojas con el mosto por un tiempo preciso. ¡Ah, la ciencia del glamour!

3. Aroma y sabor
Abrir una botella de champagne rosado francés es iniciar un viaje sensorial. Primero, el «pop» satisfactorio al abrir la botella —¿hay algo más emocionante? Luego, el aroma: un coqueteo de frutas rojas frescas, toques florales y a veces, un susurro de especias. Al probarlo, la efervescencia te besa los labios, y las notas de fresa, cereza y quizás un poco de melocotón, bailan en tu paladar. Es un flirteo con lo divino, envuelto en cada burbuja.

4. Exclusividad en cada sorbo
Beber champagne rosado francés es una declaración de que conoces los buenos placeres de la vida. No es una bebida para guzzling; es para saborear, para celebrar, para hacer un brindis con estilo. Es el acompañante perfecto para las ocasiones más especiales o, ¿por qué no? Para convertir un martes aburrido en una noche memorable.

5. Versatilidad sorprendente
A pesar de su aire aristocrático, el champagne rosado francés es sorprendentemente versátil. Va de maravilla con todo, desde un elegante salmón ahumado hasta un atrevido postre de chocolate blanco. Es un camaleón en el mundo de los maridajes, capaz de elevar cualquier plato con su presencia.

En resumen, una botella de champagne rosado francés no es solo una bebida, es un icono de estilo, un artefacto de placer y un símbolo de celebración. Es la promesa de que, no importa lo que pase, siempre hay una razón para encontrar alegría y belleza en la vida. Así que la próxima vez que tengas una botella en tus manos, recuerda que no es solo champagne, es una invitación a vivir la vida de la manera más rosa posible. ¡Salud!

¿Es blanco todo el vino de las Rías Baixas?

Cuando pensamos en Comprar vino denominacion de origen rias baixas normalmente nos viene a la cabeza el vino blanco, en cualquiera de sus versiones. Pero, ¿es todo el vino que se produce en la zona de las Rías Baixas vino blanco? 

El Ribeiro y el Albariño son las denominaciones más conocidas del vino de las Rías Baixas. Se consideran la mejor elección para consumir con mariscos y con pescados y no faltan en ninguna de las bodas que se celebran en Galicia, para acompañar a este tipo de platos. Para este tipo de combinaciones, se eligen variedades de vino blanco suaves y que se consumen frías. 

En los últimos años, muchas marcas muy conocidas de vino de las Rías Baixas han sacado variedades de vinos para postres. Se trata de productos dulces y espumosos que son ideales no solo para acompañar a los postres en un banquete en lugar del típico cava, sino que también son ideales para consumir como aperitivo, cuando se tiene que brindar con amigos. Son vinos de muy poca graduación, siendo también perfectos para tomar por la tarde con algo de picar sin que se suban a la cabeza ya que tienen, más o menos, los mismos grados que una cerveza.

Todos estos vinos suelen ser blancos, pero no exclusivamente. El ejemplo más claro lo tenemos, precisamente, en los vinos de postre o aperitivos que los encontramos blancos, pero también rosados y tintos. Son vinos muy populares y que es habitual encontrar en todas estas versiones. También se usan este tipo de bebidas para elaborar sangrías, que pueden encontrarse embotelladas y también realizadas con diferentes tipos de vino.

Pero el vino de mesa de siempre, también puede ser rosado o tinto. En las Rías Baixas se producen uvas de todas las variedades y, aunque el vino blanco es su carta de presentación y el producto más conocido, sin duda existen vinos de todos los tipos. Y muchos de ellos cuentan con el visto bueno de los más sibaritas en este tipo de bebidas.

Por lo tanto, si quieres disfrutar de un tinto con denominación de origen de las Rías Baixas, puedes hacerlo y lo vas a encontrar fácilmente en cualquier establecimiento, ya sea en un supermercado para llevarlo a casa, ya sea en los mejores bares, restaurantes o vinotecas para disfrutar de una copa con los amigos.

Espadeiro, una variedad de uva diferente y con oferta atractiva

Hablar del tinto espadeiro es hacerlo de un vino de aroma intenso, marcada acidez y toques afrutados y especiados que perduran en la memoria del consumidor. Aunque su fama esté lejos de variedades tan utilizadas como la mencia o el tempranillo, la espadeiro goza de una popularidad creciente fuera de nuestras fronteras, dentro de las cuales su consolidación y estima son absolutas.

 

La uva espadeiro recibe múltiples denominaciones: torneiro, arenal, espadal, padeiro de basto, tinta pobres, etcétera. Hasta la década de 1980, fue la casta más empleada en Val do Salnés y hoy está protegida por la Denominación de Origen de las Rías Baixas, estando además recomendada en su CC.AA mediante la ordenanza APA/1819/2007.

 

A diferencia de otras cepas, la espadeiro está considerada como ‘casi extinta’ debido a la pérdida de favor entre las grandes bodegas y la exigencia de trabajarla con especial respeto a las particularidades de su cultivo. Sus racimos se caracterizan por sus dimensiones pequeñas y las uvas medianamente compactas y esféricas, de un tono azul oscuro tirando a negro. La uva Espaldeiro es la base de numerosos vinos jóvenes y de mezclas con otras cepas vinícolas para la creación de caldos monovarietales.

 

Respecto a los vinos espadeiros más reconocidos en el mercado, sobresalen el Attis Espadeiro, una de las bodegas gallegas que siguen trabajando con esta cepa pese a su escasez. De ahí que sus producciones vinícolas sean tan limitadas y rara vez alcancen las mil botellas. Por consiguiente, su precio está justificado.

 

Otro de los vinos relacionados con mayor pegada es el Frore de Carme Millésime Brut Nature, un espumoso elaborado con una única fermentación, no con las dos tradicionales, particularidad que le aporta un rasgo único y atractivo para los paladares más selectos. En su composición se dan nueve partes de albariño y una de espadeiro, con uvas provenientes de viñedos con medio siglo de historia, situados en Ribeira do Ulla y el Valle del Salnés.

UNA BUENA FIESTA

Hace ya muchos años que no voy a la fiesta del albariño que se hace en Cambados, antes íbamos todos los años porque una amiga de la universidad de uno de los miembros de mi pandilla tiene una casa como a siete kilómetros de la fiesta y solíamos acampar en el césped de su casa. En esa zona se pueden visitar bodegas galicia de diferentes marcas, pero por desgracia nunca teníamos tiempo para ir a visitar una de ellas, ya que las fiestas siempre son en fin de semana y el tiempo que teníamos libre lo dedicábamos a ir a la playa por las tardes después de comer. Aunque con los amigos con los que solía ir no les gustaba demasiado la playa, a las chicas sí que les gustaba ir e iba con ellas a tomar el sol mientras que mis amigos se dedicaban a beber cervezas en el chiringuito. Personalmente no me gusta demasiado ir a los chiringuitos de la playa, más que nada porque suelen ser un poco caros y no me gusta derrochar el dinero en cosas que no me van a aportar nada, prefiero llevarme mi botella de agua helada de casa que es gratis. Ir a la playa no debería de costar dinero, no como en Italia que algunas playas sí que son de pago, personalmente yo a esa playa ya no iría nunca. Y tal y como se están poniendo las cosas en las playas españolas tiempo al tiempo para que empiecen a cobrar por ir, ya que están prohibiendo lo bueno que tenía la playa. Han prohibido los balones de fútbol, las palas e incluso fumar en las playas, me parece que esto ya se está pasando de castaño oscuro y que nos están quitando libertades a marchas forzadas, de lo cual no estoy en absoluto a favor. Por eso he dejado de ir a la playa que era algo que me encantaba y que ahora me repulsa por culpa de unos políticos que mejor que se hubiesen ido a su casa hace mucho porque su labor política da mucha pena.