3 razones por las que no gastar mucho en la decoración de una habitación infantil

1) Tienen derecho a jugar. Son niños y no podemos pretender que se comporten como adultos. Ellos quieren jugar y divertirse y si bien esto no es una patente de corso para que puedan destrozar su cuarto a su antojo tampoco podemos pretender que cuiden un parquet como si fueran adultos o que no toquen con las manos sucias una pared.

Por eso muchos padres optan por soluciones económicas y reversibles, como los suelos vinílicos o las moquetas. Este tipo de suelos no hay por qué pegarlos, se pueden colocar como si fueran alfombras y sujetarse con los muebles más pesados para evitar que se muevan. De este modo pueden colocarse sobre suelos de madera o sobre plaquetas sin tener que estropearlos.

Si se hace bien, casi no se notará la diferencia y el niño podrá jugar en el suelo, arrastrar sus coches de juguete, colocar sus construcciones o pasear su cochecito de bebé sin que estés pensando en que se va a estropear el suelo.

La pintura lavable en las paredes es también una buena opción para no sufrir porque el niño la manche, ya que se podrá limpiar con una esponja y quedar como nueva, mientras el pequeño aprende poco a poco a cuidar sus cosas.

2) Evita preocuparte y evita preocuparlos. Lo que hemos hablado para suelos y paredes también debe de aplicarse al resto de elementos de la habitación. No se puede estar siempre preocupados por si el niño mancha la colcha de cama o si engancha las cortinas. Optar por cortinas baratas y colchas outlet hace que los padres se relajen y que, de paso, no transmitan esas preocupaciones al niño.

El pequeño tendrá que aprender a tratar sus cosas con cuidado, pero cada edad tiene sus responsabilidades y en el proceso de aprendizaje ocurren accidentes y errores. Mejor prevenir que lamentar.

3) Crecen más rápido de lo que imaginas. Es cierto, los niños crecen muy rápido y la decoración que es tan bonita y tierna para un bebé deja de serlo para un niño que ya empieza en el cole. Y esta también quedará desfasada en pocos años.

Las etapas del niño son muy diferentes y por eso las decoraciones resultan efímeras. Lo mejor es gastar poco en ellas y poder variarlas según el niño crece y también según van variando sus gustos. Así, siempre tendrá una habitación adaptada a su edad y no supondrá un gasto extra conseguirlo.

Venecianas de madera, una opción elegante para tu salón

Cuando pensamos en persianas de madera a menudo tendemos a imaginarnos un salón estilo rústico. Sin embargo, no es así en absoluto. Las persianas venecianas de madera pueden encajar en cualquier salón, siendo muy elegantes y combinando perfectamente con las decoraciones más actuales.

Entre las ventajas de las venecianas de madera está el que pueden combinarse con el tono de los suelos o de los muebles de la habitación para crear una mayor sensación de uniformidad. Pueden encontrarse en tonos muy diferentes, por lo que es muy fácil encontrar el que se vea perfecto en cada entorno.

Otra opción es pintar las venecianas de madera del mismo tono que las paredes de la habitación. De este modo se establece una continuidad entre la pared que tiene ventanas y aquella que no.

Este tipo de decoración necesita de contrastes para quedar perfecta. Por ejemplo, persianas y paredes en tonos salmón con marcos de madera blancos a juego con los muebles. Otra opción es que las persianas se pinten, pero en contraste con las paredes.

El tamaño y el acabado de las lamas también modifican la imagen de estas persianas. Las lamas gruesas, anchas y con nudos son las más adecuadas para viviendas de campo con una decoración rústica, mientras que para un salón de un piso de ciudad con decoración más moderna quedarán más adecuadas lamas más estrechas y totalmente lisas.

Aunque pueden combinarse con cortinas y con cortinones, las persianas de madera son bonitas y decorativas por sí mismas y no es necesario nada más. Como van pegadas a la zona de la ventana no ocupan espacio, como ocurre con los cortinones, por lo que son perfectas para habitaciones pequeñas.

La limpieza de este tipo de persianas es muy sencilla, tan solo hay que pasarles un paño ligeramente empapado en líquido jabonoso como el que se usa para cualquier mueble de madera. Esto es preferible a los sprays de limpieza porque no dejan ninguna película en la madera y evitan que se puedan poner pegajosos.

Para la limpieza diaria basta con pasar un cepillo mopa para el polvo. Existen modelos que ya están especialmente diseñados para las lamas de las persianas y que facilitan mucho el trabajo. Hay que procurar no utilizar productos agresivos que puedan dañar el barniz protector de la madera para que de este modo se mantengan bonitas mucho tiempo.